Cómo desplegar masivamente renovables en España sin dañar la biodiversidad
La vigésima octava Conferencia de las Partes (COP28) sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas acaba de concluir en Dubái con un acuerdo clave: triplicar la producción mundial de energías renovables. Es, sin duda, un paso incuestionable para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, pero no debe hacerse a cualquier precio: el despliegue a gran escala de energías renovables tiene que llevarse a cabo de forma planificada y respetuosa con la biodiversidad y el territorio para evitar efectos adversos como la modificación de hábitats, alteración paisajística, aumento del riesgo de procesos erosivos o inquietud social, entre otros.
La vigésima octava Conferencia de las Partes (COP28) sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas acaba de concluir en Dubái con un acuerdo clave: triplicar la producción mundial de energías renovables. Es, sin duda, un paso incuestionable para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, pero no debe hacerse a cualquier precio: el despliegue a gran escala de energías renovables tiene que llevarse a cabo de forma planificada y respetuosa con la biodiversidad y el territorio para evitar efectos adversos como la modificación de hábitats, alteración paisajística, aumento del riesgo de procesos erosivos o inquietud social, entre otros.